jueves, 27 de octubre de 2011

Sospechan de policías en la muerte del hijo de la rectora



POLICIA F1-27-10-11

TEGUCIGALPA.- Agentes del Ministerio Público (MP) intervinieron ayer la estación policial del barrio La Granja de Comayagüela, ya que según investigaciones  en su poder, varios policías asignados a esa posta habrían ultimado al hijo de la rectora Julieta Castellanos, Alejandro Rafael Vargas Castellanos (22), y al amigo de éste, Carlos David Pineda Rodríguez (24).
La fiscal Mercedes Ruiz, en compañía de otros funcionarios del MP; agentes de la Sección de Homicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC); oficiales de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía; y representante de organismos de derechos humanos, se reunieron con el jefe de la estación policial, Ronmel Armando Martínez, para conocer detalles del caso.

Martínez confirmó en conferencia de prensa que los fiscales les confiscaron los libros de novedades que contiene el itinerario del movimiento de personal y patrullas que participaron en los operativos la madrugada del domingo anterior, cuando desconocidos ejecutaron a los dos jóvenes.
El entrevistado agregó que los fiscales requisaron además 10 patrullas para hacer algunos análisis; que 60 policías están bajo investigación, y existe la posibilidad de analizar algunas armas de fuego, ya que su intención y las de sus superiores es prestar toda la colaboración para esclarecer el caso.
Extraoficialmente trascendió la mañana de ayer que dos policías patrulleros estaban detenidos para investigación en la estación del barrio La Granja, como sospechosos de participar en el doble crimen, pero el comisario Martínez dijo que desconocía ese extremo.
Los fiscales, extra grabadora expresaron que el caso está en proceso de investigación y que de momento no podían dar ningún detalle sobre los resultado de la diligencias en el denominado Distrito Policial 1-6, que se encarga de patrullar el sector centro-sur y oriente de la capital.
HIPOTESIS
Según investigaciones realizadas por expertos de Medicina Forense, del MP y de la Sección de Balística de la DNIC, los disparos que tiene la camioneta en la que se conducían los dos jóvenes el día del crimen, más el testimonio de un testigo protegido, dio origen a sospechar que presuntos policías podrían estar involucrados en esas muertes.
Todo parece indicar, según las averiguaciones, que esa noche los dos jóvenes salieron de una fiesta de la colonia Miraflores y se dirigieron a la colonia América, donde vivía el amigo del hijo de la rectora, y cuando circulaban cerca del aeropuerto Toncontín se encontraron con un operativo donde estaban los presuntos policías.
Al parecer, los muchachos por razones desconocidas no hicieron el alto a los uniformados, por lo que éstos les dispararon en cuatro ocasiones pero uno de los balazos atravesó la compuerta trasera de la camioneta, traspasó los asientos trasero y delantero del automotor y luego la bala se le incrustó en la espalda al hijo de la rectora, quien manejaba el vehículo.   
De confirmarse dicha hipótesis, la autopsia a los cadáveres determinará si los jóvenes fueron capturados con vida, llevados al sur del país y después ejecutados con disparos en la cabeza, para borrar todo tipo de relación con los policías, y hacer creer que las muertes fueron  obra del crimen organizado, según las averiguaciones.
“Las perforaciones de balas que tiene la camioneta, los homicidas posiblemente utilizaron armas calibre 22 LR; 5. 56 milímetros; 22 magnum o una 5. 7 milímetros que tiene largo alcance y es de mucho poder destructivo”, dijo un experto de balística cuyo rostro y nombre omitió por razones de seguridad.
POLICIA F2-27-10-11
Varios policías asignados a la estación del barrio La Granja están presos por participar en otros ilícitos, reñidos con la ley, según trascendió.
Jefe de la Policía confirma que investigan agentes sospechosos
TEGUCIGALPA.- El titular de la Policía, José Luis Muñoz Licona, confirmó ayer que varios policías activos están bajo investigación como sospechosos de quitarles la vida al hijo de la rectora universitaria Julieta Castellanos, Alejandro Rafael Vargas Castellanos, y el amigo de éste Carlos David Pineda Rodríguez.
A raíz de la muerte de los dos jóvenes estudiantes de la máxima casa de estudios, el presidente Porfirio Lobo Sosa ordenó que se nombrara un cuerpo de investigación a fin de determinar quiénes y por qué cometieron el doble crimen.
“Tenemos mucha información adelantada en ese sentido; hay que tener todos los elementos necesarios para que esta hipótesis la evaluemos y podamos armonizarla con todos los indicios encontrados en la escena, y a partir de ahí determinar qué fue lo que pasó”, dijo Muñoz Licona al ser consultado sobre el tema.
¿Policías activos?, se le repreguntó al feje policial, quien contestó con contundencia: “sí, son policías activos los que se están investigando; hay varias hipótesis; recuerde que la señora rectora ha sido bastante fuerte en el desarrollo educativo de nuestro país pero no quisiéramos especular en ese sentido, por eso tenemos que tener algo concreto y elementos contundentes que consoliden el caso”.
El oficial manifestó que le preocupa que estén investigando a los policías por este caso, “porque eso significa que hay delincuentes que se han infiltrado en la institución y tenemos mucho trabajo por hacer a lo interno y una vez que identifiquemos a todas estas personas que han participado a título personal tenemos que aplicarles todo el peso de la ley.
 
CIFRA
60 uniformados están bajo investigación en la estación del barrio La Granja de Comayagüela, donde se presume están los policías sospechosos haber matado a los dos universitarios.



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