Publicado: 27 Diciembre 2018
La
Convergencia Contra el Continuismo (CCC) y el Comité Nacional por la
Liberación de Presos Políticos, lamentó hoy en conferencia de prensa,
que el Gobierno de Honduras aún no da respuesta sobre los crímenes
contra la población que se manifestó en las calles por el resultado
electoral.
Según
estos organismos de sociedad civil, la crisis dejó 38 muertos, 300
exiliados, y 165 criminalizados, de los cuales 160 se defienden en
libertad y cinco permanecen encerrados en cárceles de máxima seguridad,
construidas para personas altamente peligrosas.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa.
Un total de 38 asesinados, 300 exiliados y 165 personas criminalizadas,
fue el resultado de la crisis que se instaló con las pasadas elecciones
presidenciales en 2017. Comicios muy cuestionados por organismos
internacionales y sectores políticos de oposición, las cifras
anteriores, son las que el Gobierno de Honduras no quiere reconocer.
En
ese contexto, la Convergencia Contra el Continuismo (CCC) y el Comité
Nacional por la Liberación de Presos políticos, han lamentado hoy en
conferencia de prensa, que el Gobierno no está interesado en hacer
justicia para los mártires.
De
acuerdo a informes de organismos de Derechos Humanos, al menos 21 de
esas 38 víctimas, perdieron la vida mientras participaban en
manifestaciones contra la reelección, la cifra es reconocida incluso por
la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos (OACNUDH).
“El
régimen usurpador niega su condición de presos políticos y los acusa de
delincuentes comunes, porque para ellos, el pueblo no tiene derecho a
manifestar su rabia, su descontento e impotencia ante tanto abuso, e
irrespeto a la voluntad de miles de ciudadanos”, dicta el comunicado.
Cabe
destacar que precisamente tanto la OACNUDH, como otros organismos
humanitarios internacionales, pidieron al Gobierno que evitara enviar a
las Fuerzas Armadas para controlar las protestas; sin embargo, el
régimen ignoró esos señalamientos.
A continuación el comunicado de forma íntegra:
LIBERTAD PARA LOS PRESOS POLÍTICOS Y JUSTICIA PARA LOS MÁRTIRES DE AYER Y DE HOY
La
Convergencia Contra el Continuismo (CCC) y el Comité Nacional por la
Liberación de Presos políticos, ante la inveterada impunidad ahora
fortalecida por la destrucción del Estado de Derecho, expresa ante la
opinión pública en general y a la comunidad internacional en particular,
nuestra exigencia del cese de la persecución, el retorno a su patria de
los exiliados políticos, libertad para los presos políticos y justicia
para los mártires.
Con
los años ochenta del siglo pasado, llego la democracia constitucional,
acabó la dictadura militar, pero no la militarización del país, los
militares retornaron a sus cuarteles hasta los años noventa. Pero
también llegó la persecución, cárcel, tortura, exilio, desaparición y
muerte que llenó de dolor y luto permanente a cientos de familias
hondureñas que aún claman por justicia, mientras los culpables viven
tranquilos y disfrutan del reconocimiento y respeto de un pueblo a quien
se empeñan en borrarle sus recuerdos y su memoria.
Por
eso, no es extraño que, algunos de esos culpables, ante su féretro se
exalte su persona y se le llene de reconocimientos por el bien aportado a
la patria, mientras sus crímenes y los familiares de las víctimas
siguen a la espera de que algún día se termine la impunidad.
Llegamos
a siglo XXI con el dolor amortiguado por los años, pero nuevamente un
golpe de Estado y un pueblo enardecido en las calles reclamando el
regreso del presidente derrocado. Otra vez la persecución, la cárcel, la
tortura, el exilio y la muerte de cientos de hondureños y hondureñas
víctimas de su deseo de respeto a la constitución y a las leyes.
A
partir de entonces, fraudes electorales, reelección inconstitucional y
gobierno caracterizado por la represión y por la militarización de la
sociedad han provocado más víctimas a través de las reiteradas prácticas
que como únicas armas saben emplear los gobiernos dictatoriales para
imponerse, acallar las voces de un pueblo insumiso e indefenso y llenar
de luto y dolor a más familias hondureñas.
38
son las y los hondureños muertos durante la represión contra los
manifestantes que rechazaban el fraude electoral y la reelección ilegal;
más de 300 personas han tenido que salir al exilio, 165 criminalizados
por razones políticos, de los cuales se defienden en libertad 160 y 5
aún permanecen presos sobreviviendo en cárceles de máxima tortura y en
condiciones de irrespeto a su condición de seres humanos.
El
régimen usurpador niega su condición de presos políticos y los acusa de
delincuentes comunes, porque para ellos, el pueblo no tiene derecho a
manifestar su rabia, su descontento e impotencia ante tanto abuso, e
irrespeto a la voluntad de miles de ciudadanos.
Los que han logrado salir de la cárcel y aún se defienden en libertad, sufren igual que otros, de persecución y amenazas.
Las
muertes de jóvenes, con claros mensajes de intimidación y advertencia,
nos hacen concluir que continúa activado un Estado represor. Por eso,
creemos necesario ampliar el actual Comité de Presos Políticos para
continuar exigiendo justicia a los mártires de ayer y de hoy.
CONVERGENCIA CONTRA EL CONTINUISMO (CCC)
COMITÉ NACIONAL DE PRESOS POLÍTICOS
Tegucigalpa, 27 de diciembre del 2018
http://www.web.ellibertador.hn/index.php/noticias/nacionales/3146-gobierno-de-honduras-es-indiferente-a-crimenes-electorales-de-2017
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