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jueves, 26 de enero de 2017

México, una carta de Trump contra los centroamericanos


 
Donald Trump insiste en um muro en la frontera sur, que México debe pagar. EFE
Autor del artículo: Proceso Digital / Miércoles, 25 Enero 2017-19:21 
Tegucigalpa/Washington – El presidente estadounidense Donald Trump apuntó directamente a Centroamérica y sus inmigrantes como una de las principales zonas a salir golpeadas por la construcción del muro en la frontera sur e indicó que será “socio” de México para evitar corrientes migratorias de esta faja americana.
- El muro, aumento de agentes migratorios, congelamiento de fondos a las “ciudades santuario” y la detención y deportación son parte del paquete de medidas ejecutivas que el nuevo mandatario de EEUU impulsa.

En su intervención ante la Secretaría de Seguridad Nacional, después de firmar las órdenes ejecutivas que permiten la construcción del prometido muro en la frontera con México, así como la deportación de inmigrantes considerados criminales, así como a las oleadas de nuevos huéspedes, Trump trató de ganarse a los mexicanos como aliados y posibles beneficiarios de sus políticas anti inmigratorias.
                          


En su intervención en la secretaría que está a cargo de cuidar las fronteras, así como perseguir a los inmigrantes irregulares en suelo estadounidense, el nuevo titular de la Casa Blanca afirmó que las medidas que impulsa “ayudarán a México a disuadir la migración de centroamericanos, vamos a sacar a los malos, a los criminales. Nuestra relación con México va a mejorar”, manifestó.
Indicó que las nuevas directrices ponen fin a la política que permitía a los inmigrantes tener el beneficio de un proceso legal en libertad. La nueva determinación obliga a mantenerlos detenidos hasta que se determine su destino final lo que, según él, “requiere que otros países vuelvan a recibir a sus criminales”.
Trump se lamentó que nunca se menciona a las familias estadounidenses víctimas de los inmigrantes indocumentados. Por ello reiteró que “esto también ayudará a México para disuadir la migración de personas de Centroamérica”.
Reafirmó que sacará a los “malos, los criminales, los traficantes de droga, a los pandilleros, a los líderes de cárteles que ya no van a poder estar en este país”.
“El aumento de inmigrantes está perjudicando tanto a México como a Estados Unidos. Les diremos qué haremos: Vamos a mejorar la seguridad de ambos países”, insistió Trump, señalando que espera conversar este tema con el presidente mexicano Enrique Peña Nieto en su encuentro previsto para la próxima semana.
Pero ese encuentro podría estar en duda ya que, a lo interno de México, Peña Nieto recibe presiones para no acudir a la cita, porque según un sector del país, el presidente estadounidense decidió emiri una orden ejecutiva para construir el muro y tomar determinaciones migratorias que afectan a los aztecas, el mismo día en que el canciller Luis Videgaray y el ministro de Economía Idelfonso Guajardo visitan Washington.
Este miércoles, fue la primera vez que Trump se refiriera a los inmigrantes centroamericanos y no tanto a los mexicanos, a los cuales denostó durante su exitosa campaña electoral que lo condujo a la Casa Blanca.

Moneda de cambio

Diarios internacionales y analistas han comenzado a señalar que, en el nuevo tablero de la política internacional, especialmente en las relaciones que tendrán Washington con Latinoamérica, muchas naciones defenderán sus intereses a costa de otros.
Y en cuanto al tema migratorio, muchos señalan que México podría utilizar a los inmigrantes indocumentados centroamericanos como moneda de cambio ante Washington para reenfocar sus nuevas relaciones.
En ese tablero de juegos políticos en la era Trump, se enmarca como México conoció esta semana que Canadá está a punto de dejarlo solo en el tema comercial, ya que el gobierno de Ottawa espera renegociar el acuerdo comercial con Washington solo, para salvaguardar sus intereses nacionales.
La decisión canadiense se selló con la lapidaria frase de un portavoz del gobierno al indicar que la amistad entre su país y México es entrañable pero que una cosa es esa relación y otra diferente son los intereses de su nación.
Y las declaraciones de Trump se ajustan a esta nueva realidad, apuntando la mira ahora hacia los indocumentados centroamericanos y no tanto a los mexicanos. Incluso planteó el miércoles que su política será de beneficio para los mexicanos.
De hecho, ya había una “coordinación” de políticas migratorias entre los dos países durante la administración del ahora expresidente Barack Obama.
Una de las medidas adoptadas fue hacer más difícil que los inmigrantes centroamericanos y de otros países utilicen “La Bestia”, el tren de carga mexicano que usan los migrantes para cruzar el territorio azteca y acercarse a la frontera con Estados Unidos.
De hecho, México está deportando más migrantes hondureños que el propio Estados Unidos.
De acuerdo a un reporte oficial del gobierno hondureño, el 2016 se deportaron un total de 69,370 hondureños, de los cuales 21,597 llegaron de Estados Unidos y 47,678 fueron deportados desde territorio mexicano.
En Estados Unidos viven más de un millón de hondureños que envían anualmente cerca de 4,000 millones de dólares. Y cada año unos 70 mil hondureños intentan llegar a suelo norteamericano.

Santuarios

El paquete de medidas ejecutivas antiinmigrantes también enmarca a las llamadas “ciudades santuarios”, áreas donde los inmigrantes sin documentos reciben atención especial y sus derechos y libertades son mayormente respetados.
En ese sentido, el presidente Trump decidió eliminar los fondos federales que se destinan a ellas, de no cortar los programas de protección a los indocumentados.
Trump también anunció el incremento de agentes migratorios y de la patrulla fronteriza a fin de que los inmigrantes sean perseguidos. 

http://www.proceso.hn/component/k2/10-portada/mexico-una-carta-de-trump-contra-los-centroamericanos.html

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