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viernes, 19 de agosto de 2016

Estado hondureño es cómplice: Empleadas de maquilas trabajan en condiciones infrahumanas

                                              
                                                                Foto: latribuna.hn  
Jueves, 18 Agosto 2016 23:13 Written by 
www.pasosdeanimalgrande.com/
Cientos de mujeres trabajan en condiciones inhumanas en las maquilas, padeciendo de enfermedades físicas y psicológicas sin ser escuchadas por los supervisores que cumplen con la asignación de capataces cuidando los intereses de los dueños de esas empresas.
El Centro de Estudios de la Mujer, (CDM), lleva 16 años dándoles acompañamiento a mujeres que decidieron romper el silencio y denunciar las violaciones a sus derechos que suceden dentro de los muros de los grandes bunkers, húmedos, calurosos y oscuros.

Plasmando en expedientes,  las vidas de 785 mujeres que individualmente perdieron el miedo a visibilizar las violaciones a sus derechos humanos laborales y 126 expedientes colectivos.

Ericka Garcia
Ericka García
Una de las encargadas de este trabajo es Ericka García de la oficina de CDM, ubicada en la ciudad de San Pedro Sula, manifestó que han guiado la actividad en dos aristas que son el acompañamiento legal y la formación, pero que en estos últimos tiempos se están dedicando básicamente a la segunda acción.

En la formación también se incluye la incidencia política en leyes laborales, pero continúan con la asesoría para las que se abocan a sus oficinas, también tienen un componente de fortalecimiento de liderazgo por medio del proyecto “Promotoras legales en derecho laboral”.

La experiencia más difícil que le ha tocado ver a García es la explotación que sufren las mujeres que laboran en las maquilas, por ejemplo, a una mujer la obligan a hacer 56 docenas de camisetas, ella pega mangas, solamente le pagan 213 lempiras, pero ya en el mercado una de esas prendas tiene un costo de $25.
Además, una auditora de calidad goza de un salario base de 5 mil 570 lempiras mensuales que está por debajo del mínimo establecido en el país y las operarias ganan menos que eso. El trato verbal no es el indicado, añadió García.

Las enfermedades más comunes que padecen las maquileras son las que tienen que ver con sus músculos esqueléticos, generalmente hombros, brazos y manos,  debido a que se mantienen más de 12 horas en una sola posición de lunes a viernes.

Testimonio
Una de las trabajadoras de la maquila accedió a dar su testimonio cuidando su identidad por temor a ser despedida, la llamaremos Elena, tiene seis años de laborar en una de tantas maquilas del norte del país, antes de llegar a ese lugar, tuvo que renunciar a su anterior trabajo porque era de noche, no tenía quién le cuidara a sus hijos y cursaba su último año de bachiller en ciencias y letras.

La primera semana de ingreso Elena vio que el lugar era oscuro, sucio y extremadamente caliente, las máquinas no tenían para cortar los hilos sino que utilizaban cuchillas, en la siguiente, los instructores se transformaron porque eran “mal encarados y nos decían palabras incorrectas”, uno de ellos le dijo que “si no cumplía me iba a despedir”.
 “Había una instructora que casi siempre me gritaba, cuando le decía que mi máquina era demasiado lenta me respondía que comiera mier…. que había hecho cuarenta cajas que siguiera sacando la lengua”, denunció Elena.

Casi todas sus compañeras sufren de dolores en los hombros, manos, espalda, desgaste en los huesos y amigdalitis. Hay  hasta personas con enfermedades psicológicas y lo que hacen es despedirlas.

Los problemas de la garganta se deben a que la planta es como un cajón, no hay entradas de aire,  por tanto los hilos y las fibras se alojan en la garganta de las trabajadoras y la acumulación agrava su estado de salud.

Por lo general difícilmente las dejan ir al Seguro Social, ya que tienen un médico de la empresa, deben anotarse y no les dan incapacidades, si asisten al centro asistencial les quitan casi todo el día de salario, solo les pagan dos horas, una por la mañana y otra por la tarde.

Les pagan por producción, si llegan a la meta del 100 por ciento  les dan  ocho mil lempiras, pero si no,  solamente tienen acceso al salario el mínimo. Tampoco tienen medidas de seguridad, “no aguantamos el calor, los aires los tienen apagados hasta dos días y cuando pedimos explicaciones nos dicen que los están lavando”, reveló Elena.

Por la mañana cuentan con un receso de 10 minutos igual por la tarde,  y media hora para almorzar; donde ella está trabaja nueve horas al día de lunes a viernes.
“Nunca nos escuchan, si vamos a recursos humanos la gerente nunca levanta la cabeza hasta que uno va saliendo lo mira y pregunta qué le decíamos, no le interesa lo que tenemos que decir, si queremos hablar con el gerente de planta hay que seguir todo un protocolo, decir para qué lo queremos y todo eso, casi siempre no tiene tiempo para escuchar a los trabajadores”,  se quejó Elena.

Frecuentemente los despidos se dan por salud, en algunos casos les dicen que les darán sus prestaciones y trabajo para algún familiar. Otra situación es que las castigan si las máquinas se arruinan, las mandan para la casa sin sueldo, pero no así cuando se trata de los hombres.
Supuestamente les aplican el reglamento interno que Elena dice “no existe y el sindicato está intervenido.

Agregó que “la gente no está satisfecha, ni se alegre de trabajar allí, lo hacemos porque no tenemos oportunidades, tenemos hijos. Las esposas están desempleadas , es una obligación no satisfacción, hay compañeras que dicen por fin nos vamos de acá, hay mucho supervisor que hostiga bastante a los trabajadores”, dijo la joven.
Elena consideró que no es un lugar digno para trabajar por las condiciones en que se encuentran, ya que el ambiente es bastante caliente y les perjudica la salud, “usted sabe que los asalariados no andamos bien alimentados ni vitaminados y nos deshidratamos trabajando”, finalizó.

Informe
El CDM recopiló la experiencia de trabajo con las empleadas de las maquilas en un informe que reflejó la situación de las que rompieron el silencio denunciando los abusos que comenten con ellas esas empresas.

Apelando al marco jurídico internacional que reconoce el derecho al acceso a la justicia definido como “el derecho de toda persona sin distinción de sexo, raza, edad, identidad sexual, ideológica, política o creencias religiosas, a obtener una respuesta satisfactoria a sus necesidades jurídicas por medio de toda clase de mecanismos eficaces que permitan solucionar un conflicto”.

Ya que en el marco jurídico internacional consagra este derecho en el artículo 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y en el artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los que hacen énfasis en la existencia de instituciones para hacer los reclamos.

No obstante en la Constitución hondureña también contempla la protección a estos derechos en el artículo 328, porque la justicia laboral ha enfrentado grandes retos a partir de la implementación de políticas de apertura comercial y tratados internacionales, los que conllevan a la desrelacion, la flexibilidad laboral y la privatización de la seguridad social que, hoy por hoy, es tendencia dominante promovida desde muchos gobiernos y en definitiva por las grandes empresas y las transnacionales.

Hallazgos
Los principales hallazgos en base a las denuncias de las trabajadoras de las maquilas, quienes se atrevieron a dar a conocer la violación a sus derechos laborales, en el periodo comprendido entre 1998 y 2014, en su mayoría mujeres jóvenes, con hijos, con pareja y analfabetas.

Estadísticamente el 62por ciento  de las trabajadoras estaban en primer lugar entre los 22 y 30 años, le siguen las de 31 a 35 con un 11por ciento y en igual porcentaje las que tienen 36 a 40 años, mientras que el grupo menor de 21 años representa un 9 por ciento y el arriba de los 40 con un 7por ciento.
En relación a las madres,  el 67 por ciento manifestó tener hijos, el 12 por ciento no tiene y el 21 por ciento no quiso contestar.

Los datos del estado civil indicaron  que el 40 por ciento  son solteras, el 36por ciento estaban en unión libre, el 23 por ciento  casadas y el uno  por cieno  dijo otros, en el momento de interponer las denuncias el 59 por ciento sostenían una relación de pareja.

Interesante observación es que las mujeres solteras son las que más denuncian, siendo el 40 por ciento del total recibidas, en relación a un 36  por ciento  en unión libre, 23 por ciento  son las casadas y el uno por ciento son otros.
Teniendo en cuenta que el 99por ciento  de las trabajadoras que denunciaron eran analfabetas, solamente el uno por ciento sabían leer y escribir, por eso deben optar a trabajar allí, ya que uno de los principales requisitos en otros rubros es no ser analfabeta.

Estado de vulnerabilidad
Los lugares de procedencia son en un 46 por ciento de San Pedro Sula, el 20 por ciento  de la Lima y el 34 por ciento en el resto de los municipios del Valle de Sula y Puerto Cortes.

Al analizar los datos expuestos llegaron a la conclusión de que el perfil de las trabajadoras de las maquilas se ubica en los grupos vulnerables.
Característicamente se colocan en esa condición por su género, condición social, pobreza económica, precariedad en el empleo juventud.

Haciendo una comparación del perfil de las trabajadoras con el de las empresas, se observa la desproporción que existe en este tipo de relaciones laborales que surge de la globalización, cuando las transnacionales buscan dos factores; mano de obra barata y poca vigilancia estatal, por eso se instalan en países pobres y con institucionalidad desquebrajada como es el caso de Honduras.

El Sistema Interamericano de Derechos Humanos, (SIDH), reconoce la inequidad en las relaciones de poder, a partir de la explotación laboral como uno de los primeros obstáculos para acceder a la justicia.

Asimismo a la Organización Internacional del trabajo le preocupa tal situación por eso en “la Declaración sobre Justicia Social para una globalización equitativa” recomendó “examinar y considerar todas las políticas económicas y financieras internacionales, teniendo en cuenta el objetivo fundamental de la justicia social”.

Origen del capital transnacional
El capital de la mayor parte de las empresas proviene de Estados Unidos en un 34 por ciento, seguido de Corea con un 27por ciento , hondureños en un 26 por ciento y de otros países como Canadá, Singapur, Taiwán, México y otros cohesionados con Honduras y EUA con 13 por ciento.

Por las valientes
Directamente el total de casos individuales fueron 785 y los colectivos 126, se presentó legalmente un total de 3 mil 246 trabajadoras de las maquilas.

En los colectivos de forma directa 2 mil 461casos beneficiando de manera indirecta a 11 mil 308 empleadas y empleados  a las y los que por acción de sus compañeras se les restituyeron los derechos que no estaban gozando al momento de las denuncias.

Problemática
Los problemas que abordaron fueron en un 55 por ciento  la falta de estabilidad y pago de derechos, en un 15 por ciento discriminación de género, 8 por ciento  riesgo en el trabajo, 12 por ciento violencia laboral y un 11por ciento por violencia doméstica.

Otros derechos
También en la violación a los derechos humanos laborales en 126 casos colectivos ente 1998 al 2014,  como la libertad de asociación en un 2 por ciento , la salud y el riesgo en el trabajo en un 27 por ciento, la violencia laboral 40 por ciento , la discriminación de género un 18 por ciento  y el porcentaje más alto se encontró en la falta de estabilidad y pagos de derechos en un 79 por ciento.

Resoluciones
El informe concluyó que de los 911 casos representados legalmente se obtuvieron resoluciones favorables a las mujeres en un 55%, en tales fueron un 29 por ciento  en sede administrativa, 24 por ciento  de forma extrajudicial y el 2 por ciento en los Juzgados del trabajo.

Teniendo en cuenta que el 41 por ciento de todos los casos cerrados por CDM son un total de 379, de esos, en el 69 por ciento  se realizaron trámites legales por periodos de 60  días a un año, pero luego de ese lapso la o las trabajadoras manifestaron no querer continuar o no regresaron a la oficina, por lo que las acciones prescribían.

En el 31 por ciento  restante, la trabajadora expuso la problemática a CDM, se le asesoró, se hizo la solicitud de inspección para una audiencia de conciliación y no fue presentada ante la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social

No obstante, algunos logros por la vía extrajudicial fueron la suspensión de amonestaciones, cambio de puesto por razones de salud, pago de indemnizaciones por salud. Se constató malos tratos, pago de prestaciones por denuncia, pago de prestaciones por despido, reintegro a sus labores, pago de derecho de maternidad y pago de prestaciones por cierre de empresas.

Mientras en los resultados vía judicial en el pago de prestaciones sociales por despido injustificado un 64 por ciento , el pago de prestaciones por maternidad 225 y pago de prestaciones por cierre de empresas el 14por ciento.

Obstáculos
Los obstáculos más frecuentes surgieron de la negativa de la empresa a reconocer la autoridad de funcionarias y funcionarios de la Secretaría del Trabajo y Seguridad Social, al no dejarles ingresar a realizar inspecciones o hacer caso omiso de la citación para conciliar.
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