domingo, 28 de diciembre de 2014

MÉXICO: Experto sobre la política de México: "Cada presidente tiene su cartel" // “No va a haber paz hasta que no nos los devuelvan con vida”, advierten los padres // Ayotzinapa, plan de aniquilamiento de Peña, Ejército desapareció a normalistas: catedrático

Russia Today - A raíz de las constantes protestas por el caso de los 43 normalistas en México aparecen nuevos datos preocupantes: unos 8.000 menores de edad han desaparecido en el país en 2014.
Según informe del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas y Desaparecidas, solo desde comienzos de este año hasta el 30 de octubre más de 23.000 personas se encuentran en este estatus. Del total, dos tercios son hombres.
El registro establece los casos denunciados de personas extraviadas o desaparecidas ante la Procuraduría General de la República, así como en procuradurías y fiscalías estatales. El analista, profesor de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alfredo Kalife'Rahme, expresó a RT que el crimen es tolerado desde los más altos niveles del Gobierno.

"Esto viene desde mucho atrás con los gobiernos panistas de Fox y Calderón, ellos eran parte de la narcocracia deMéxico", explica Kalife'Rahme.

Según el experto, la red criminal en el país está organizada y tolerada desde las más altas esferas del Gobierno "donde ellos juegan a los carteles". Kalife'Rahme afirma que existe una geopolítica de los carteles "y cada presidente tiene su cartel".

"La gran protesta ciudadana obliga al Gobierno a tomar medidas, pero el Gobierno como es parte de este mismo circuito de narcocracia que viene gobernando el país desde hace mucho... pues lo único que hace son medidas, las que yo llamo 'teatrales de coreografía', pero realmente nunca van al fondo del asunto", dice el analista. 

                                                      ************************************
“No va a haber paz hasta que no nos los devuelvan con vida”, advierten los padres



Mayela Sánchez/sin embargo - “Han pasado 3 meses para nosotros de dignidad, de lucha y de coraje, no de olvido”, aseguró el representante de los padres, Felipe De la Cruz.
Felipe de la Cruz, el vocero de los familiares de los 42 normalistas que hoy cumplen tres meses desaparecidos dijo en el Monumento a la Revolución que “no va a haber paz hasta que no nos los devuelvan con vida”.

Al término de la marcha que convocó a miles en la Ciudad de México, en una Plaza de la República llena, De la Cruz expresó que para ellos, los padres y madres de los estudiantes, el gobierno no ha cumplido su compromiso de encontrar a los jóvenes. Recordó que fue en ese mismo sitio donde hace 20 días le advirtieron al Presidente Enrique Peña Nieto que ellos no tendrían Navidad.

Ahora, dijo De la Cruz, tampoco tendrán Año Nuevo. “Han pasado 3 meses para nosotros de dignidad, de lucha y de coraje, no de olvido”, dijo. El representante de los padres también advirtió que el próximo año no habrá elecciones en Guerrero. “Primero tienen que entregarnos a nuestros muchachos”, exigió.

El 26 de septiembre pasado se registró una agresión contra estudiantes normalistas de Ayotzinapa por parte de policías municipales, que mantiene a 42 de ellos como desaparecidos. Sus familiares y compañeros encabezaron esta tarde una marcha de miles de participantes cuya exigencia sigue siendo la misma que el primer día: la aparición con vida de los jóvenes.

La movilización, que forma parte de la jornada de #AcciónGlobalporAyotzinapa, partió del Ángel de la Independencia hacia el Monumento a la Revolución, en la capital del país.  
A pesar de que se convocó a una marcha silenciosa, el “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” acompaña sus pasos. Mientras los primeros en salir se acercaban al Monumento del Caballito, los últimos manifestantes recién habían atravesado la Avenida Insurgentes.

Previo al inicio, un normalista emitió un mensaje para subrayar que “pese a toda circunstancia, debemos seguir adelante. Nosotros no descansaremos hasta encontrarlos”. A diferencia de marchas anteriores, en la de hoy no se distinguieron contingentes de organizaciones ni escuelas.

“Aquí estoy, porque la indiferencia también es violencia”, se leyó en una de las pancartas. “Llevamos 3 meses exigiendo justicia y el gobierno sigue haciéndose pendejo”, rezó otra. Sobresalieron banderas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN), así como banderas nacionales en blanco y negro. También se registró la presencia de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

Como ya se ha hecho habitual, en las movilizaciones por Ayotzinapa hubo lo mismo jóvenes que ancianos, o padres que marchan con sus hijos. Durante la parada en la sede de la Procuraduría General de la República (PGR), Carlos Esteban Jiménez, integrante del Frente Oriente, aseguró que diversas organizaciones realizarán un plantón indefinido hasta que aparezcan los normalistas. También exigen la liberación de los presos políticos. Plantón indefinido.

Durante el camino, algunos jóvenes realizaron pintas en paradas de autobuses con leyendas como “Fue el Estado”. En el monumento a Cuauhtémoc, en el cruce de Insurgentes y Reforma, escribieron los nombres de los estudiantes.

Además, frente a la sede de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se colgaron letreros con nombres de diversos políticos, entre ellos, el Procurador Jesús Murillo Karam y el Presidente Enrique Peña Nieto acompañados de la pregunta: “Si estos fueran los 43 desaparecidos, ¿qué haría el Estado?”.

PROTESTAN EN GUERRERO

Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), estudiantes de la normal de Ayotzinapa, organizaciones sociales, familiares de desaparecidos y ciudadanos, marcharon este viernes en Iguala para exigir a las autoridades la presentación con vida de los jóvenes, la renuncia de Enrique Peña Nieto y del Gobernador Rogelio Ortega Martínez. El contingente que inició una marcha del punto en donde murieron dos jóvenes en los hechos acontecidos el 26 de septiembre llegó a la Plaza de las Tres Garantías, donde se ubica el Ayuntamiento de Iguala, donde realizaron un mitin con la participación de los padres de los estudiantes. 

En tanto, un grupo de jóvenes cubiertos del rostro pintaron con aerosol mensajes como “No somos todos, nos faltan 43″ en las paredes del palacio municipal. Antes de llegar a la plaza, a su paso por el 27 Batallón de Infantería, los manifestantes realizaron pintas en las instalaciones y lanzaron cuatro cohetones al interior del cuartel militar. De acuerdo con reportes de prensa local y usuarios de redes sociales, estudiantes y maestros derribaron una de las puertas principales del inmueble ubicado sobre la carretera Iguala-Taxco. 

Además arrojaron piedras, palos y cohetones e increparon a militares. La mañana de este viernes dio inicio la movilización en la esquina que forman la calle Juan N. Alvárez y el Periférico Norte, lugar donde murieron abatidos los estudiantes Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo. Durante la marcha los manifestantes lanzaron consignas en contra de Peña Nieto y del Gobernador Rogelio Ortega, a quien acusaron ser impuesto por el Presidente y piden su renuncia.

TRES MESES SIN RESPUESTAS

Han pasado 91 días desde que los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, ubicada en el poblado de Ayotzinapa, en Guerrero, fueron atacados por policías municipales en el cercano municipio de Iguala. El saldo de ese ataque, ocurrido entre la noche de 26 de septiembre y la madrugada del día 27, fue de seis civiles asesinados (tres de ellos normalistas), 25 heridos y la desaparición forzada de 43 estudiantes, por parte de policías municipales. Al día siguiente fue encontrado el cadáver de otro estudiante, Julio César Mondragón, cuya piel del rostro le había sido arrancada. Según la versión oficial, los estudiantes fueron entregados a miembros del grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los habrían asesinado y luego calcinado sus cadáveres en un basurero del municipio de Cocula. Los presuntos asesinos habrían recogido las cenizas de los cadáveres y las habrían arrojado a un río. En el lugar donde supuestamente fueron incinerados, así como cerca del río donde supuestamente arrojaron sus cenizas, la Procuraduría General de la República (PGR, encargada de la investigación del caso), encontró algunos pocos restos, que están siendo analizados en un laboratorio especializado de la Universidad de Innsbruck, en Austria. 

Hasta ahora sólo se ha identificado a un estudiante, Alexander Mora Venancio. El laboratorio austriaco tiene otras 16 muestras, pero su mal estado podría impedir que la investigación desembocara en más identificaciones, como declaró el equipo forense de Innsbruck el pasado 24 de diciembre. Sin que siga sin conocerse el paradero de los otros 42 estudiantes, hasta la fecha hay 80 personas detenidas, entre ellas más de 40 agentes de la policía municipal de Iguala y Cocula, así como el ex Alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda, cuyos hermanos son miembros del crimen organizado.

Según la versión oficial, Abarca mandó a la policía municipal para evitar que los estudiantes supuestamente sabotearan un evento de su esposa. 

Ayotzinapa, plan de aniquilamiento de Peña, Ejército desapareció a normalistas: catedrático
                                         


​Redacción Revolución / (28 de diciembre, 2014).-
 Arturo Miranda Ramírez, catedrático de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) investiga el ataque a los estudiantes de Ayotzinapa y la detención-desaparición de 43 en Iguala ocurrida la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre, trabajo que será reunido en un libro que se publicará el próximo año.

“En mi libro digo que, tal pareciera que Peña Nieto y el gobierno federal, hablando coloquialmente escupió al cielo sin esperar que el escupitajo le cayera en la cara porque pensó que iban a encubrir los hechos y que al rato iba a quedar impune”, señaló en una entrevista el también ex integrante del grupo armado de Genaro Vázquez Rojas, la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR).

Afirmó que “hay una obstinación de encubrir a los verdaderos responsables de los hechos y generar un ambiente para que todo se vaya olvidando, y se les garantice impunidad”, sin embargo puede ser una medida contraproducente para el gobierno federal dado que se genera un ambiente de mayor radicalización de movimiento por Ayotzinapa.

La campaña de hacer creer que María de los Ángeles Pineda Villa y José Luis Abarca, ex presidente municipal, “es la cosa más falsa, sin querer decir que ellos no tuvieron nada que ver, porque, finalmente, Aguirre Rivero también estaba interesado en golpear en cualquier circunstancia a los normalistas”.

Sobre el Ejército y la policía federal afirmó que “la información que yo he recabado es que nunca estuvieron lejos de los hechos, a tal grado que amigos y compañeros míos de Iguala participaron en apoyo a los heridos para llevarlos a los hospitales y todavía presenciaron cuando los militares andaban quitándoles los celulares a los muchachos y al que se resistía lo agarraban a patadas”.

E incluso Miranda Ramírez afirma tener testimonios de que el Ejército tuvo detenidos en sus instalaciones a algunos de los estudiantes, e incluso ha confirmado la versión de que existía el plan del gobierno federal para eliminar a 17 normalitas, “fueran de la normal que fueran, porque se considera al sector más radical en contra de la política de Peña Nieto”.

El titular del Ejecutivo Federal tienen en su plan el aniquilamiento de los líderes sociales que no comulguen con su proyecto de gobierno “y vemos en Guerrero cuantos dirigentes sociales han sido asesinados; Arturo Hernández, Rocío Mesino, Raymundo Velázquez, José Luís Olivares, por citar sólo algunos”.

Pero en el caso de Iguala el gobierno no midió las consecuencias “ellos pensaron que sería como en la vieja época del PRI, que lo que el gobierno dijera esa sería la verdad y era indiscutible, pero hoy, con los grandes avances tecnológicos en el campo de la comunicación y la información, eso ya no lo pueden controlar y entonces esto trascendió a nivel mundial”.

Asimismo, expresa que las principales vías de acceso a la ciudad de Iguala fueron resguardadas por la Policía Federal y el Ejército mientras se ejecutaba a los estudiantes, “no se podía entrar ni salir, la gente de Iguala ni los que venían de México, de Taxco o de Tierra Caliente, no sabían lo que estaba pasando ni porqué estaba tomada la ciudad por los soldados y la Policía Federal”.

Refutó el argumento del procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, de que fueron los policías municipales de Iguala y sicarios de Guerreros Unidos los que sacaron de la ciudad a los estudiantes.

“Si estaba rodeado Iguala, como hay constancia de que así fue, ¿cómo es que sacaron a 43 jóvenes sin que nadie los viera, cuando por cualquier ruta que hubieran querido sacarlos tenían que pasar por un retén del Ejército y la Policía Federal?”, la conclusión a la que llega el académico es que los normalistas fueron sacados en vehículos del Ejército.

Sólo el Ejército y la Policía Federal podían mover esa noche del 26 y madrugada del 27 a los 43 estudiantes, “porque no se podían revisar ellos mismos en los retenes, sólo ellos podían matar y sacar a cuanta gente quisieran sin dejar huella y hoy son los elementos del Ejercito los que saben dónde están esos desaparecidos, o si de verdad los incineraron sólo pudo ser en hornos crematorios controlados por el Ejército”.

Además de que le consta que existen hornos crematorios en instalaciones militares porque cuando estuvo detenido-desaparecido, en los años 70, escuchaba que cuando alguno de los torturados se les moría, los jefes militares daban la orden: “quémenlo en el horno”.

Sobre los restos de Cocula que fueron identificados del estudiante Alexander Mora Venancio, “yo quiero pensar que fue trasladado de algún horno crematorio del Ejercito para aparentar que ahí (en Cocula) murieron todos”, para sostener sus hipótesis cuenta con argumentos de investigadores químicos, biólogos y médicos, que demuestran que los jóvenes no fueron incinerados en ese lugar.

Por lo que para Arturo Miranda el responsable por acción u omisión es el Batallón 27 de Iguala, no sólo de los hechos del 26 y 27 de septiembre sino de todo el contexto que se vive en esta ciudad guerrerense.

“Cuántas fosas comunes están apareciendo por todos lados, y cómo es que no se enteran los militares y la Policía Federal, cuando el estado prácticamente está en estado de sitio, por donde quiera hay cientos de militares, tanto los que vemos como los que no vemos porque andan encubiertos en la inteligencia militar y en el Cisen”.

No hay comentarios :

Publicar un comentario